En el caso del Ecuador, al crearse la República, el presidente Juan José Flores encargó al poeta guayaquileño, don José Joaquín Olmedo que escribiera una letra con tal propósito.
La obra de Olmedo, publicada en el año 1834, en su primera estrofa decía: “Saludemos la aurora del día / para Quito la gloria inmortal, / en que osado Pichincha, el primero, / proclamó libertad, libertad.”.
Esta letra patriótica no recibió el favor del público, por lo que el propio Gral. Flores, en 1838 escribió una que en su primera estrofa dice:
“Ceñidos de laureles / hagamos resonar/ independencia y leyes; / reposo y libertad; / y en la guerra y la paz / independencia o muerte. / O muerte! / o libertad!”
Tampoco esta letra gustó a los ecuatorianos, y al igual que la anterior, no fue tomada en cuenta.
El asunto del Himno Nacional fue olvidado durante varios años, hasta que en 1865, el Dr. NicolásEspinoza Rivadeneira, Presidente de la Cámara del Senado, solicitó a don Juan León Mera, Secretario de la misma, la creación de una canción patriótica que sea digna de ser considerada como Himno Nacional del Ecuador. “Mera aceptó de buen grado, y la historia relata que en la noche del 15 de noviembre de 1865, escribió la hermosa letra de nuestro Himno Nacional, la misma que, sometida al conocimiento del Congreso Nacional, tuvo aceptación y aprobación unánime” (Galo S. Román.- Ecuador: Nación Soberana, p. 166).
Ese mismo año, el violinista argentino señor Juan José Allende -que servía en el ejército ecuatoriano-, presentó una partitura musical para el Himno Nacional, pero fue rechazada por el Congreso.
De inmediato la letra fue enviada a Guayaquil donde vivía el notable músico y compositor don AntonioNeumane, para que él creara una música acorde a las exigencias de una canción nacional. Poco tiempo después Neumane entregó sus partituras, y en 1869 el Congreso Nacional las aprobó definitivamente como la música del Himno Nacional del Ecuador.
Años después, el Congreso Nacional, por decreto del 29 de septiembre de 1948, sancionado por el Presidente Constitucional de la República, señor Galo Plaza Lasso, oficializó el uso del Himno Nacional del Ecuador, con la letra de Juan León Mera y la música de Antonio Neumane. Ese mismo año, el Congreso decretó la intangibilidad del himno y declaró el 26 de noviembre como su día oficial.